Hace unas semanas aparecieron pintadas racistas y de índole fascista en una mezquita del barrio de Carrús y en otros puntos de la ciudad. Los mensajes lanzados ( fuera el Islam, muerte al Islam, los españoles primero, antifascistas terroristas? ) solo demuestran la ignorancia y fanatismo de grupos supremacistas. No es la primera vez que este tipo de pintadas o pegatinas aparecen en nuestros barrios, pero sí queremos que sea la última. La última vez que se lanzan mensajes de odio hacia otra religión o cultura.


El respeto y el conocimiento de otras culturas son imprescindibles en sociales multiculturales como la nuestra, donde es necesario que toda la ciudadanía apueste por la construcción de una sociedad intercultural, donde se aprecien y respeten los derechos y libertades de todas las personas. Desde las esferas públicas, son numerosos los representantes políticos y medios de comunicación que muestran la migración como un problema a resolver. Esta visión genera miedo y odio hacia las personas que llegan a nuestras ciudades o que, habiendo nacido aquí, son consideradas «de fuera». A partir de estos sentimientos, algunos grupos, se ven legitimados a difundir mensajes racistas y xenófobos como las pintadas a las que hacemos referencia. Pero hay que dejar bien claro que la migración no es un problema: los movimientos migratorios siempre se han dado y estos conllevan una gran riqueza y desarrollo para todos los países de acogida.

Estos actos solo pueden tener una respuesta y es repulsa. Repulsa por parte de las instituciones públicas que deben denunciar públicamente estos hechos y a las personas que los llevan a cabo, además de eliminar inmediatamente cualquier pintada racista. Pero también debe haber una repulsa por parte de toda la ciudadanía. No podemos dejar que en nuestra comunidad se filtren ideas racistas y xenófobas que entorpecen e imposibilitan la integración de todas las personas, y que por ende no respetan los derechos humanos.

Ningún vecino de nuestra ciudad se debe sentir culpable o enjuiciado por la religión que profesa. Desde Elche Acoge decimos «¡basta!». Basta de criminalizar y enjuiciar a las personas por su país de procedencia, por su religión o por su vestimenta. Basta de difundir falsos estereotipos que solo alimentan el odio hacia una parte de la población que tiene el mismo derecho a ser respetada que cualquier otro ciudadano.

En la organización conocemos numerosos casos de racismo, humillación o violencia hacia personas racializadas y sabemos que muchas veces estas situaciones no se denuncian. Desde Elche Acoge hacemos un llamamiento para que, si has sufrido un acto discriminatorio hacia tu persona o lo has visualizado hacia otra, nos lo cuentes a través de este correo: elche.nodiscriminacion@redacoge.org. Juntos lo denunciaremos para que ningún acto discriminatorio quede impune.